Fortaleza
mía, a ti cantaré; porque eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de
mi misericordia(Salmo 59:17).
En la Argentina vive el hornero, un ave que pertenece a la familia de
los furnáridos*. Es un pájaro inofensivo, de carácter
dulce, inteligente, hábil y previsor. En 1928, los niños de ese
país lo eligieron como el «Ave de la Patria».
El hornero no es muy vistoso, pero tiene una gran cualidad: es un incansable
trabajador. Es un verdadero artesano, un alfarero. Un ejemplar adulto mide alrededor
de 20 centímetros y pesa unos setenta y cinco gramos. Tiene alas cortas
y redondeadas. Exhibe una larga cola y un pico que es más largo que su
cabeza. Su plumaje es de color pardo, con el cuello rojizo, garganta blanca
y pecho pardo claro.
Se alimenta de insectos que busca en la tierra o entre las hojas de los árboles
y así ayuda a los agricultores a combatir los insectos perjudiciales
para las plantas.
Cuando un macho y una hembra de estas aves se unen, lo hacen para vivir juntos
toda la vida y compartir todas las actividades familiares.
Al final del invierno, construyen entre los dos un nido en forma de horno,
con una abertura a la medida de sus cuerpos, orientada hacia donde sale el sol
y al abrigo de los vientos y temporales. Levantan las paredes del nido utilizando
unos 4 o 5 kilos de barro que ellos mismos amasan, mezclándolo con pequeñas
ramas, paja, raíces, piedrecitas, etc., que transportan con sus picos.
Comienzan a edificar las paredes laterales formando un semicírculo que
culmina con un techo en forma de bóveda, mientras que en el interior
levantan un tabique en forma de espiral constituyendo así una cámara
interior que será el verdadero nido, cuyo piso tapizan con plumas y hojas.
Cuando el barro aún está fresco emparejan las paredes interiores
alisándolas con sus picos y valiéndose de una ramita. Trabajan
juntos incansablemente durante toda la jornada hasta terminar el nido en unos
7 u 8 días, dándonos un ejemplo de mutua colaboración.
Al fin del día, se dedican a cantar a dúo con alegres trinos y
cantos con el pico en dirección al cielo, manifestando así su
alegría.
En la primavera, la hembra pone de 2 a 4 huevos. Tanto el macho como la hembra
se turnan para empollarlos y luego para alimentar a los pichones. Mientras un
miembro de la pareja empolla los huevos manteniendo el calor, el otro sale a
buscar comida y cuando regresa le avisa con su canto que ya llegó para
que el que está adentro salga a buscar más comida. Al nacer los
pichones el macho se pasea con el pecho bien erguido cuidando el nido para que
no se acerquen otros pájaros intrusos. Y si esto llega a suceder, los
enfrenta con gritos y picotazos defendiendo a su familia.
Esta ave no emigra y siempre edifica sus nuevos nidos dentro del mismo territorio.

¡Qué hermosas lecciones podemos aprender del hornero! Su comportamiento
nos hace acordar de muchos textos de la Biblia. Por ejemplo, su laboriosidad
y previsión nos recuerda: Prepara tus labores fuera, y dispónlas
en tus campos, y después edificarás tu casa (Proverbios
24:7). Su inteligencia y su carácter manso nos hace pensar: ¿Quién
es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras
en sabia mansedumbre (Santiago 3:13).
La colaboración mutua y la alegría que expresa la pareja, procurando
el bien de la familia puede hacernos evocar:Sed todos de un mismo
sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables(1.ª
Pedro 3:8).
Ver cómo defienden su hogar de los embates del enemigo nos recuerda:Vestíos
de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las
asechanzas del diablo... Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis
apagar todos los dardos de fuego del maligno (Efesios 6:11).
Queridos niños, procuremos siempre honrar al Señor con los dones
que Él nos ha dado, sirviéndole con alegría y alabando
y bendiciendo su nombre, como lo leemos en el Salmo 100:Jo
Cantad alegres a Dios... Servid a Jehová con alegría...
alabadle, bendecid su nombre .
Jorge y Leonor Arakelian
*Los furnáridos (del latín furnarius, de furnus,
horno) son pájaros americanos dentirrostros (es decir, que tienen en
el extremo del pico una punta y una escotadura a modo de dientes que se corresponden),
insectívoros, generalmente de colores pálidos o terrosos, que
construyen su nido en forma de horno u hormiguero.

Haz click en el dibujo para escuchar el canto a dúo de
dos horneros