Carta a mis amiguitos es una publicación cristiana, dedicada especialmente a los niños y los jóvenes, pero estamos seguros de que también los mayores podrán aprovechar su lectura. En sus páginas se habla del amor de Dios, de la salvación que él otorga por gracia, de la fe, la vida y la esperanza cristianas.

Objetivos: Anunciar a todas las personas las Buenas Noticias, es decir, el Evangelio, que "es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree"
(Romanos 1:16).

Ayudar a los lectores a crecer en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo
(2.ª Pedro 3:18)

Presentar materiales que incentiven a leer la Biblia, que es la Palabra de Dios, y hallar en ella la Verdad y las enseñanzas necesarias para vivir una vida cristiana que honre y glorifique a Dios. "Hacedlo todo para la gloria de Dios"
(
1.ª Corintios 10:31).

"Dios nuestro Salvador, quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad"
(1.ª Timoteo 2:4-5)

Un poco de historia
Carta a mis amiguitos vio la luz en el año 1989 en la Argentina, en la ciudad de La Paz, provincia de Entre Ríos. Una hermana en Cristo, la señora Claudia Chevalley de Barolín, motivada por el deseo de difundir el Evangelio entre los niños, obtuvo el permiso de los editores de la revista "La Bonne Nouvelle" (que se edita en francés y sin interrupción desde el año 1860 hasta el presente) y comenzó a traducir y a distribuir algunos artículos que reproducía mediante fotocopias. En sus comienzos, "Carta a mis amiguitos" se limitaba a dos páginas. Durante los años siguientes se agregaron cortos estudios bíblicos, interesantes notas y conmovedores relatos acerca del amor y del poder de Dios, manifestados para salvación.
Sra. Claudia
Barolin

En el año 1998 comenzamos a colaborar con la edición de la revista, transcribiendo y revisando los artículos, y proveyéndola de un nuevo diseño e ilustraciones. Así fue como la mesa de nuestra cocina se llenó de pilas de hojas impresas que se armaban con mucho cariño y luego se enviaban por correo a cada niño.

En el año 1999, después de haber realizado una fructífera labor, la hermana Claudia, que ya sentía el peso de los años, nos propuso que tomásemos toda la responsabilidad de la edición y que continuásemos la publicación, lo cual hacemos con mucho agrado desde el año 2000.

Ahora tenemos el agrado de presentarla en esta página Web, deseando que todo lo que publicamos sirva para conocer, amar y glorificar al Señor Jesucristo, quien entregó su vida en la cruz por nosotros, derramó su sangre que limpia de todo pecado, resucitó para nuestra justificación, y volverá a buscar a todos los que creen en él y lo reciben como su Salvador personal, para llevarnos a la casa del Padre, donde contemplaremos su gloria.

Jorge y Leonor Arakelian
Diciembre de 2001